El seguimiento de eventos consiste en registrar acciones concretas que las personas realizan en una web o app. Por ejemplo, abrir una página, pulsar un botón, registrarse o comprar algo. Cada acción registrada se llama evento.
Los equipos usan estos registros para entender qué partes del producto utiliza la gente. Es como contar cuántos visitantes entran en las distintas salas de un edificio. El seguimiento debe recopilar solo lo necesario y respetar las reglas de privacidad del sitio; no explica automáticamente por qué alguien realizó una acción.