Un embudo de conversión muestra cuántas personas avanzan por una serie de pasos hacia un objetivo. Se llama embudo porque algunas abandonan por el camino y puede haber menos en cada etapa posterior.
Por ejemplo, un registro puede empezar con 1,000 visitantes; 620 comienzan el formulario, 310 envían sus datos y 280 lo terminan. Comparar las etapas ayuda al equipo a ver dónde investigar.
Las cifras pueden inducir a error si los pasos se cuentan de forma distinta o falla el seguimiento. El embudo señala dónde conviene hacer preguntas, pero no explica por sí solo por qué la gente se detuvo.
