Una historia de usuario describe una necesidad del producto desde el punto de vista de quien lo utilizará. Es como explicar qué ayuda necesitas antes de que alguien diseñe una solución.

Por ejemplo: «Como visitante nuevo, quiero saber qué hace la aplicación para decidir si probarla». Esto indica al equipo quién es la persona, qué necesita y por qué.

Una historia de usuario inicia una conversación; no es un plan técnico completo. El equipo aún debe acordar cómo sería un resultado útil.