Una variable de entorno es un ajuste con nombre que un ordenador pone a disposición de un programa en ejecución. Es como una nota que recibe una aplicación al iniciarse y que le indica qué modo o dirección de servicio debe usar.

Por ejemplo, un sitio web puede leer un ajuste para elegir entre un servicio de prueba y el servicio real. Los desarrolladores pueden cambiarlo sin reescribir el código principal de la aplicación.

A veces se usan variables de entorno para proporcionar credenciales privadas, pero no son secretas ni están protegidas automáticamente. No guardes contraseñas ni claves en archivos públicos, registros o capturas de pantalla; utiliza la configuración segura de la plataforma de alojamiento para los valores sensibles.