Una animación de resorte imita el movimiento y la estabilización de un objeto flexible, como un resorte que rebota un poco antes de quedarse quieto. Puede hacer que el movimiento en pantalla parezca suave en vez de mecánico.
Por ejemplo, una tarjeta puede estirarse ligeramente al arrastrarla y volver a su sitio al soltarla. El efecto ayuda a mostrar que responde al contacto de una persona.
El rebote debe ser sutil y breve. Si la interfaz sigue oscilando tras la acción, puede distraer o sugerir que algo va mal. El efecto de resorte es una elección de estilo, no un requisito para todos los movimientos.
