La salida estructurada consiste en pedir a una IA que devuelva información con una forma predecible en vez de un párrafo libre. Esa forma puede incluir campos con nombres como «título», «fecha» y «resumen».
Por ejemplo, una aplicación que organiza detalles de eventos puede pedir a la IA que devuelva cada dato en un campo separado. Luego, la aplicación puede colocar cada elemento en el lugar correspondiente de la pantalla.
Esto facilita que el software lea los resultados, pero no garantiza que la información sea cierta. Una fecha puede estar en el campo correcto y seguir siendo errónea, así que hay que comprobar los valores importantes.
