Una API es un conjunto de formas acordadas para que un programa pida ayuda a otro. Es como el menú de un restaurante: muestra qué puedes pedir y cómo hacerlo.

Una app del tiempo puede consultar la previsión de hoy a un servicio meteorológico mediante una API. El servicio devuelve la información en un formato que la app sabe mostrar.

Una API no significa que una persona pueda acceder a todo lo que contiene un servicio. Define solicitudes y respuestas concretas, y el servicio puede exigir permiso antes de responder.