La tipografía organiza y da estilo al texto para que las personas puedan leerlo. Incluye decisiones sobre la forma, el tamaño y el grosor de las letras, el color y el espacio entre líneas. Piensa en las letras de un letrero: las palabras importan, pero su aspecto también influye en la facilidad de lectura.
En una web, un título grande ayuda a encontrar la idea principal y el texto más pequeño aporta detalles. Un espaciado claro evita que los párrafos se mezclen. Estas decisiones deben facilitar la comprensión, no servir solo de adorno.
Al diseñar una página, empieza con texto cómodo de leer en el teléfono. Después, usa pocos tamaños coherentes para distinguir títulos y párrafos.
