Una implementación de una sola instancia ejecuta una copia de una app o un servicio. Todas las solicitudes llegan a esa única copia en funcionamiento.
Imagina un mostrador que atiende a todos los clientes de una tienda. Puede ser sencillo de gestionar, pero si cierra o hay demasiada gente, no hay otro mostrador listo para ayudar.
Una instancia puede bastar para una app pequeña o con poco tráfico. El equipo debería pensar qué ocurrirá si deja de funcionar o no puede atender la demanda.
