Serverless permite ejecutar el código de una aplicación sin gestionar por cuenta propia los servidores subyacentes. Es como usar una cocina compartida: el proveedor cuida del equipo y tú te centras en el trabajo que quieres hacer.

Un servicio pequeño puede ejecutar un fragmento de código solo cuando alguien envía un formulario. El proveedor de alojamiento gestiona las máquinas y puede ajustar los recursos según cambien las solicitudes.

Serverless no significa que no haya servidores, sino que el proveedor los administra por ti. El servicio sigue teniendo límites y costes que el equipo debe conocer.