Un proceso es un programa que se está ejecutando en un ordenador. Al abrir una aplicación, el ordenador inicia un proceso para realizar su trabajo y controlar los recursos que necesita.

Piensa en un proceso como una persona trabajando en un escritorio, con su propio espacio y tareas asignadas. Varios procesos pueden ejecutarse al mismo tiempo y turnarse para usar el procesador del ordenador.

Si un proceso se detiene o se bloquea, la aplicación puede dejar de responder. Cerrar un proceso termina esa instancia en ejecución, pero no siempre elimina la aplicación ni sus archivos guardados.