Las pruebas de carga comprueban cómo se comporta un sitio o servicio cuando muchas personas lo usan a la vez. El equipo puede ver si las páginas se ralentizan, aparecen errores o el servicio sigue funcionando como se espera.
Es como invitar a un público de prueba a un recinto nuevo antes de un evento real para comprobar si las puertas y los asientos pueden atenderlo.
La prueba debe respetar límites seguros y acordados para no sobrecargar un servicio activo ni afectar a clientes reales. Sus resultados describen las condiciones probadas, no todas las situaciones futuras posibles.
