JSON es un formato de texto que organiza la información para que distintos programas puedan intercambiarla. Es como un formulario bien etiquetado: cada valor aparece junto a un nombre que explica qué significa.

Un servicio puede enviar el nombre y el número de cuenta de una persona como texto organizado. Una aplicación puede leer esa información y mostrarla en pantalla.

Normalmente las personas no necesitan leer JSON a mano, pero es útil para la comunicación entre programas. Los nombres y valores deben seguir sus sencillas reglas de puntuación para que el otro programa los entienda.