Una transición es un cambio fluido de un estado visual a otro. Es como una lámpara que aumenta su brillo poco a poco, en vez de pasar de oscuro a brillante de golpe.
En una página, un panel puede deslizarse al pulsar un botón, o un color puede desvanecerse al pasar el cursor sobre un enlace. El cambio puede ayudar a entender qué ha ocurrido.
Mantén el movimiento breve y con un propósito. Si la transición es lenta o solo decorativa, puede hacer que el sitio parezca pesado. Algunas personas también prefieren menos movimiento, así que respeta esa preferencia.
