Una cronología ordena los acontecimientos según cuándo ocurrieron o se espera que ocurran. Es como una línea en un libro de historia, donde cada punto marca un momento y lleva una breve descripción.
Por ejemplo, una página de entrega podría mostrar «Pedido realizado», «Preparado» y «En camino». Ver los pasos ordenados ayuda a entender qué ha pasado y qué puede ocurrir después.
Usa una cronología cuando importe el orden de los acontecimientos. Mantén breve cada paso y permite distinguir fácilmente los que están pendientes o retrasados de los que ya se completaron.
