Una tabla organiza información relacionada en filas y columnas para que se pueda comparar. Es como un horario sencillo: cada fila representa una entrada y cada columna muestra el mismo tipo de detalle para todas ellas.
Por ejemplo, una tabla de precios puede tener una fila por plan y columnas para el coste mensual y las funciones incluidas. El encabezado de cada columna indica qué significan los valores inferiores.
Usa una tabla cuando tenga sentido comparar la información por filas y columnas. Para un grupo de elementos independientes sin datos comunes, una lista o unas tarjetas pueden ser más fáciles de leer, sobre todo en una pantalla pequeña.
