Una prueba de humo comprueba rápidamente que las partes más importantes de una aplicación funcionan después de un cambio. Es como encender un aparato nuevo y verificar que respondan sus controles básicos antes de usarlo a fondo.

En un sitio web, podría abrir la página de inicio y comprobar que aparezcan el acceso y la navegación principal. Así se detecta pronto un problema grave, antes de dedicar tiempo a pruebas más profundas.

Superar una prueba de humo solo ofrece una señal rápida. No significa que se hayan comprobado todas las funciones o situaciones inusuales.