Los registros del servidor anotan los eventos que ocurren mientras funciona un servicio. Son como un cuaderno que indica cuándo llegó una solicitud y cómo respondió el servicio.

Si un sitio web devuelve un error, un desarrollador puede revisar los registros para buscar pistas sobre lo ocurrido en ese momento. Ayudan a explicar problemas difíciles de reproducir en el ordenador de otra persona.

Los registros no deben incluir contraseñas ni otros datos sensibles. Son útiles, pero hay que limitar su contenido y tratarlos con cuidado para proteger la información de las personas.