El diseño adaptable hace que un sitio cambie su distribución para ajustarse a la pantalla en la que se ve. Es como un mueble que se pliega para una habitación pequeña y se abre cuando hay más espacio.

Una fila de tres tarjetas puede convertirse en una sola columna en un teléfono. El texto, las imágenes y los controles deben seguir siendo legibles y fáciles de usar en ambos tamaños.

El objetivo no es que todas las pantallas sean idénticas, sino que el mismo contenido funcione cómodamente en pantallas distintas, incluso cuando alguien amplía la vista.