Una página de precios explica cuánto cuesta un producto y qué obtiene alguien por ese precio. Es como un menú que muestra tanto los platos como lo que cuesta cada uno.

Si hay varios planes, la página puede comparar sus diferencias principales para que la gente elija sin tener que adivinar. También debería explicar con claridad cuándo se cobra y qué límites importantes hay.

Muestra el coste total de forma clara y no ocultes las condiciones esenciales. Una página de precios sencilla ayuda a decidir si el producto encaja con las necesidades y el presupuesto.