Un complemento añade una función a una aplicación existente. Puede incorporar una herramienta, conectarse a un servicio o cambiar cómo funciona una parte de la aplicación.
Imagina un reproductor de música básico. Un complemento puede añadir una forma nueva de organizar canciones sin reemplazar el reproductor.
Distintos desarrolladores pueden crear complementos que soliciten acceso a tus archivos o a tu cuenta. Instala solo los que sean de confianza y comprueba qué permisos necesitan.
