Una prueba de integración comprueba si dos o más partes de un programa funcionan correctamente en conjunto. Es como verificar que una llave encaje en una cerradura y que al girarla abra la puerta.
Una prueba web puede enviar un formulario al servidor y comprobar que el resultado guardado aparezca después. Así se prueban conexiones que pasaría por alto la prueba de una función pequeña.
Las pruebas de integración suelen requerir más preparación que las pruebas unitarias pequeñas, pero pueden detectar desacuerdos entre partes sobre cómo pasar o guardar la información.
