Un hash es una huella breve que se calcula a partir de información con una función especial. Un programa puede usarlo para comparar archivos o identificar una versión concreta.
Imagina una máquina que asigna a cada documento una marca compacta según su contenido. Si el contenido cambia, la marca normalmente también cambia, lo que facilita detectar diferencias.
Los hashes no son necesariamente únicos: dos informaciones distintas pueden producir el mismo resultado. Sirven para comprobar y organizar, pero no siempre son una etiqueta de identidad perfecta.
