Una prueba inestable produce resultados distintos aunque el proyecto no haya cambiado: a veces pasa y a veces falla. Es como un timbre que solo funciona algunas veces al pulsarlo.

Una causa puede ser que la prueba dependa del tiempo o de un servicio que a veces responde despacio. El resultado cambiante dificulta saber si un cambio de código nuevo causó realmente un problema.

Hay que investigar las pruebas inestables, no ignorarlas. Una prueba que no da una señal fiable puede ocultar fallos reales o hacer perder tiempo con falsas alarmas.