Un derecho de acceso registra lo que una persona o cuenta tiene permitido usar. En una aplicación de suscripción, puede indicar si una cuenta puede utilizar una función concreta.
Piensa en una tarjeta que abre algunas salas de un edificio, pero no otras. La tarjeta por sí sola no demuestra quién es la persona; el sistema comprueba la cuenta y luego decide qué funciones están disponibles.
Los derechos de acceso ayudan a una aplicación a conceder el acceso adecuado a cada cuenta. La aplicación debe mantenerlos actualizados cuando cambia un plan o un permiso.
