La curva de aceleración controla la rapidez con que una animación acelera o frena. Es como una bicicleta que arranca suavemente, avanza a ritmo constante y reduce la velocidad al detenerse.

Un panel puede abrirse y llegar a su sitio con suavidad, en vez de moverse a una velocidad rígida y constante. Este pequeño detalle hace que la acción resulte más natural y ayuda a seguirla.

Elige un movimiento sencillo que encaje con la acción. La curva no debe hacer que un control parezca lento o impredecible, y solo es útil cuando hay movimiento.