Un sistema distribuido es un servicio formado por varios ordenadores que se comunican y trabajan juntos. Un sitio web puede usar equipos distintos para las páginas, la información guardada y las tareas en segundo plano.
Piensa en un equipo que trabaja desde distintas oficinas: cada persona se encarga de una parte y comparte novedades para que el grupo termine el trabajo.
Si un ordenador pierde la conexión o deja de funcionar, los demás quizá no lo sepan de inmediato. Los sistemas distribuidos necesitan gestionar retrasos y fallos, porque sus partes no comparten una visión perfecta y única de lo que ocurre.
