La validación de datos comprueba si la información cumple las reglas esperadas por una aplicación antes de usarla o guardarla. Es como verificar que en el campo de correo haya una dirección válida y no un número de teléfono.
Un formulario de registro puede pedir un nombre y comprobar que la contraseña tenga suficiente longitud. El servidor también debe revisar la información recibida, aunque la página ya la haya validado en el navegador.
La validación ayuda a detectar información ausente o con un formato incorrecto, pero no demuestra que sea verdadera. Por ejemplo, una dirección bien escrita puede seguir siendo la dirección equivocada.
