Un tipo de dato indica qué clase de valor está manejando un programa. Entre los tipos habituales están el texto, los números y los valores de verdadero o falso.

Es como clasificar objetos en las cajas adecuadas: un número va en una caja para números y el nombre de una persona, en una caja de texto. El tipo ayuda al programa a saber qué puede hacer con el valor.

Si un programa trata un número de teléfono como una cantidad que se puede sumar, quizá se comporte de forma inesperada. Elegir un tipo apropiado ayuda a entender la información y las operaciones.