CSS controla cómo se ve y se organiza el contenido de una página web. Es como la pintura, el papel tapiz y la distribución de los muebles que se añaden cuando una casa ya tiene su estructura básica.
CSS puede definir el color del texto, el espacio entre tarjetas o la posición de una imagen. La misma estructura puede verse distinta en un teléfono y en un monitor grande porque los estilos se pueden adaptar.
CSS cambia el aspecto, pero no sustituye las palabras ni la estructura. Mantener esa separación facilita cambiar el estilo del sitio y leerlo con tecnologías de asistencia.
