Una red de distribución de contenido (CDN) conecta equipos ubicados en distintos lugares para enviar archivos de un sitio web a sus visitantes. Es como tener copias de un libro popular en varias bibliotecas locales, en vez de hacer que todos viajen a una estantería lejana.

Las imágenes y los archivos de estilos pueden servirse desde un lugar cercano, lo que puede acelerar la carga de la página. El sitio principal puede seguir gestionándose desde un solo lugar.

Una CDN no crea el contenido del sitio; ayuda a distribuir copias de algunos archivos. Si una imagen modificada hace poco sigue pareciendo antigua, puede que haya que actualizar una copia guardada.