Un lanzamiento canario ofrece una nueva versión de una aplicación a un grupo pequeño antes de ponerla a disposición de todos. Es como probar una receta nueva con unos pocos invitados y servirla al resto de la mesa si sale bien.

El equipo puede vigilar si los primeros usuarios encuentran errores u otros problemas. Si todo va bien, amplía el acceso poco a poco; si no, puede detener el despliegue e investigar.

El primer grupo quizá no se encuentre con todas las situaciones, así que el equipo debe ampliar las comprobaciones a medida que crece el lanzamiento.