El backend se ocupa de tareas internas de una aplicación, como guardar información y responder a solicitudes. Es como la cocina que prepara un pedido después de que alguien elige un plato del menú.

Cuando una persona inicia sesión, el backend puede comprobar los datos de la cuenta y devolver un resultado para que el sitio web lo muestre. Normalmente, la persona interactúa con el frontend, mientras el backend gestiona lo que no ve directamente.

El trabajo de backend suele incluir datos y servicios, por lo que requiere comprobaciones cuidadosas para proteger la información y gestionar errores.