La autorización decide qué puede ver o hacer una persona cuya identidad ya se ha comprobado. Es como verificar a alguien y después revisar a qué salas puede entrar.

En una app de proyectos, una persona puede tener permiso para leer un informe y otra también para modificarlo. La app comprueba esos permisos antes de realizar la acción.

La autorización es distinta de la autenticación: la autenticación comprueba quién ha iniciado sesión; la autorización decide qué puede hacer esa cuenta. Las apps deben comprobar los permisos en el servidor, no limitarse a ocultar botones en la pantalla.