Una clave de API es un código secreto que ayuda a una app a identificarse al conectarse a un servicio en línea. El servicio puede usarla para decidir si la app tiene permiso para hacer una solicitud.
Es como la llave de una habitación cerrada: quien tenga una copia podría entrar. No la publiques, no la incluyas en un proyecto de código público ni la pegues en un chat que no sea de confianza.
Guarda las claves de API con el método seguro recomendado por el servicio. Si crees que alguien más pudo verla, sustitúyela por otra.
