Una aplicación de IA es un producto que usa un modelo de IA para ayudar a las personas a hacer algo. El modelo es solo una parte: la app también puede proporcionarle instrucciones, información útil y herramientas.
Por ejemplo, un asistente de viajes puede recibir una pregunta, consultar los datos guardados de un viaje y sugerir un itinerario. La aplicación que lo rodea decide qué información puede ver la IA y qué acciones puede realizar.
La IA puede equivocarse, así que conviene comprobar las respuestas importantes. Una app útil deja claros sus límites y no da por hecho que una respuesta convincente siempre sea correcta.
